“Cuando leo a Shakespeare me resulta admirable que gente tan trivial cavile, ruja, hable en lengua tan adorable” D.H Lawrence Shakespeare es sin duda el espejo de la naturaleza del alma humana, él es el centro de las peculiaridades plasmadas a través de las miserias y grandezas de hombres nobles, reyes, soldados, servidores, de la relación entre padre e hija, de bufones y de todos los rangos humanos. Shakespeare es atemporal e infinito. Las bajezas y errores fatales que atentaron a sus personajes isabelinos lo padecieron los hombres de todas las épocas. Shakespeare es universal y ya en sí mismo es el centro del canon literario porque ha sido el poeta de la gente, de la clase alta y baja; su público no discriminó preferencias. Letrados e iletrados todos comprendían el espejo de la naturaleza que representaba su dramaturgia poética. La capacidad de imitar la personalidad humana y sus vicisitudes fueron de su parte magnánimas co...
Laboratorio de experimentación