domingo, 2 de febrero de 2014

"Relato a quién pretende enseñar: la otra realidad"

                        

               "Alfabetizar no es aprender a decir 

palabras sino a decir su propia palabra"

Paulo Freire


         No voy a narrar peripecias heroicas ni cantar un himno a la alegría simplemente voy a relatar mi impresión que no pretende ser mímesis de la realidad teórica pedagógica intelectual. Comenzaré con mis verdades particulares alejadas de toda visión políticamente correcta.

El desdén que me causó atravesar la práctica III, precisamente la instancia escolar, fue a consecuencia de mi tropiezo con el débil sistema educativo integrado por docentes sin vocación (de dudosa acreditación) sin compromiso en su disciplina y de alumnos que no son contenidos ni educados en sus hogares; provistos de actitudes vandálicas aprendidas del bombardeo mediático que estos adolescentes degüellen voraces (esto es pura inferencia empírea  no se enojen)

 Efectuando un giro de aproximadamente noventa grados hacia la práctica II me sorprendo con una mueca intempestiva, cuán alejados de la otra realidad pedagógica se situaban los relatos utópicos de una Atlántida escolar perdida que nos ofrecieron los compañeros que cursaban la última pedagógica en el período 2012 (la verdad se podrían haber recibido de marketineros). 

Yo quisiera, ahora, estar en su lugar (espero que las profes me elijan) y demoler, como casita de naipes, sus hazañas de enseñanzas románticas (ojalá que yo les pueda ofrecer instructivos “militares” acerca de cómo sortear balas pesadas lanzadas por adolescentes quinceañeros) y allí en ese instante, secuestrados por la emoción violenta del momento, ni Pichón, ni Schonn, ni el punzón te rescatan. O estas con un pie afuera del departamento pedagógico y seguís solamente con la licenciatura (y “te morís de hambre”  como cotorrea el dicho popular) o abandonas la práctica III que con esfuerzos, méritos y lecturas, lecturas, lecturas y más lecturas aprobaste cada final para llegar a esta instancia de clausura. O (última posible opción) te reciclas en maestra sarmentina (aquellas que aprendimos en política y didáctica) y le asustas con el puntero, en vías de extinción, colocándoles arriba de sus cabezas (no por favor, acordémonos de la pedagogía de la liberación).

Sin más peroratas explotemos el grano. La escuela en la que nos tocó practicar fue el Instituto Posadas (Sebastopol 3075)  Yo en realidad hubiese preferido ejercer la pre-profesión en mi queridísima escuela Normal Mixta Estados Unidos del Brasil mis razones son dos: primero por amor y segundo por la cercanía a mi domicilio. Trágicamente no fue  así entonces el sueño se durmió.

Primero recorrimos tres cursos a cargo de una profesora suplente-titular (nunca supe o mejor dicho no habré prestado mucha atención si solamente tenía algunas horas suplentes y otras titulares alternando otros cursos). Me parece que recién recuperé la memoria y el 3er año “B”(al que finalmente arribamos) tenía las horas titulares. Pero esta mención es solo información accesoria.

Como señalaba anteriormente recorrimos varios cursos (no recuerdo cuales) solamente que los horarios eran a media mañana (¡grandioso! decía yo para mis adentros con lo que detesto madrugar) pero fuimos rechazadas categóricamente por nuestras tutoras.

Recuerdo patente una exclamación de parte de la docente: -“¡Chicas si finalmente eligen este curso van a tener un verdadero desafío! ¡Son chicos a los que les gusta mucho, charlar debatir y si le dan pie no paran!”¿Que habrá querido decir con la palabra “desafío”? 

Según la RAE tiene varias acepciones. La primera: acción y efecto de desafiar; la segunda: rivalidad y competencia y la tercera hace alusión a una carta o recado verbal en que los reyes de Aragón manifestaban la razón o motivo que tenían para desafiar a un ricohombre o caballero.

 Creo que la tercera encajaría mejor al altercado que tuve con “Nacho”; él tuvo los argumentos necesarios para decirme verbalmente el motivo por el cual venía a la escuela “solamente a buscar un título”, es decir, que la educación no le iba de ninguna manera a proveer alimentos para eso tenía “la empresa de su papá”. Interesante la propuesta  para otro tipo de análisis socio-económico (hubiese sido productivo analizarlo en la cátedra institución educativa, por ejemplo).

Bueno, el 3ero “B” fue verdaderamente todo un desafío. El curso estaba conformado en total por 18 alumnos, la mayoría era de varones que rondaban el rango  etáreo entre los 15 y16 años salvo un alumno repetidor de 19. 

Observamos y registramos un mes. La profesora titular extendió tanto el tema de la argumentación que no llegábamos nunca a nuestra residencia. Yo ya estaba cansada, quería protagonismo, me dormía por la hora (las 07:00 am) y además por la falta de comunicación, ser observadora pasiva realmente es un hastío.

 Los temas que le interesaban a los chicos eran los concernientes a los embarazos no deseados, la profilaxis, el aborto, la sexualidad (ese era su temática preferida y la mía también, razón por la cual  les había prometido traerle la historia de la sexualidad en las diferentes civilizaciones). Así que comencé a opinar, levemente, ¡soy profesora, déjenme enseñar me decía!

Mi entusiasmo pedagógico se fue evaporando a medida que se nos extendía la observación en un momento determinado me saturé tanto que como  acto de rebeldía no registré más. Tanto tiempo de haber estado con ellos me permitió conocer sus gestos, sus actitudes, quiénes  se levantaban, quiénes querían comprar siempre “el café” y sus conjeturales respuestas ante determinados temas. Faltaba extraerle una muestra de ADN y ya estábamos completos.

 Cómo les decía, mi entusiasmo se fue agotando como batería de celular gastado. No así mi vocación al servicio del conocimiento disciplinar literario.

Aquél se fue cocinando a fuego lento y se gestó durante varios años previos. Yo estaba preocupada, cada vez que ingresábamos a un curso diferente, de qué la profesora me entregara los programas curriculares. Yo sacaba, fotocopias, los leía detenidamente y veía cuál me gustaba, cuál no, cuáles llenaban mis expectativas y cuáles me parecían realmente un bodrio. Menos mal que los dos cursos, primeros, en el que fuimos rechazadas no me convencían del todo. Muchísima literatura argentina y demasiada literatura latinoamericana para mi paladar.

Finalmente el contenido curricular del 3er año “B” estaba cargadísimo de literatura universal y dije ¡Eureka! Voy a aprovecharlo al máximo y sacarle el jugo. Sí, voy a decirlo a mí me benefició para bien que los autores y algunas temáticas no fueran enseñadas en la academia, ya que mi canon particular de autores no se encuentran ni en la biblioteca de la fhycs  ni en el programa formal de ninguna cátedra.

Todo fue manos a la obra y realmente un trabajo de abeja reina en su colmena; la práctica iba a ser mi momento para desplegar diferentes autores con mi criterio y con mi manera de ser literaria.

 El primer criterio que empleé fue que nuestra planificación tuviera una lógica universal. En ciencia ficción lo saqué del polvo de la biblioteca al amado Isaac Asimov, que me marcó a mis 13 años con una frase para el collage “La autoeducación es la única educación que existe”.

 Leímos el cuento “El hombre bicentenario” que al principio creí que no iba a tener éxito debido a su extensión pero fue todo lo contrario, lo quisieron a Andrew el robot que quería su libertad. Incluso Ismael cuando terminamos de leer quería saber cómo seguía y que leyéramos la segunda parte (porque realizamos un recorte). Pero sí les prometí ver la película con Robín William. Cuando la vimos juntos hubo gestos de emoción, algunos llantos, otros que decían que ya la habían visto, pero también proyectamos la mitad porque el tiempo en la escuela, al igual que en la televisión es tirano.

Para el cuento del siglo XIX elegí el francés Guy de Maupassant que me valió de grandes recuerdos sentimentales con su cuento “Una aventura parisina” pero en este caso leímos “La muerta” del mismo autor.
 Los chicos pudieron relacionar el tópico de la muerte con las diferentes intertextualidades provenientes de su esfera cotidiana (video clips, películas, libros, video-juegos), además de opinar acerca de sus pensamientos entorno a la muerte. En general les parecía algo lejano, algo inconcebible.

 En general les gustó mucho el relato, incluso sus reflexiones y  la producción de sus actividades tenían aires metafísicos y existencialistas. A pesar de la falta de interés por la escuela de parte de los adolescentes, pude filosofar con ellos acerca de los disparadores del cuento que consistían en: la muerte, las verdades y “los cuernos” como decían ellos.

Para cuento policial al principio tuvimos en vista una selección de los mejores cuentos policiales compilados por Borges y Bioy Casares, pero como el cuento seleccionado al principio era muy largo y ya estábamos a punto de terminar la práctica elegimos una sugerencia de parte de Cristian, el experto en policial, entonces me acordé de uno que había nombrado en clase “La loca” de Ricardo Piglia un cuento complejo pero de mucha actualidad. Me parece que el policial fue el tema que más los atrapó porque en la evaluación final se leía en su escritura, crímenes, asaltos, violencia, detectives mezclado con pizcas de amor (léase en el coloquio final algunas de sus evaluaciones).

El último tema era el cuento moderno o del siglo XX, allí inmediatamente pensé en leerles micro-relatos (temática nunca vista en la carrera) allí iban a distinguir mejor el quiebre del cuento clásico con el posmoderno, aparte que es un género literario que singularmente, escribo en mis tiempos de ocio creativo. 

Entonces elegí a Franz Kafka el precursor de los mini-relatos. ¡Para qué! Nos los tiraron por una zanja, nos dijeron que teníamos que completarlo, nos preguntaron si ellos lo podían hacer, que era una “pavada”, que no les pasó nada con Franz, y que les parecía insulso. Por lo menos los convertimos en  excelsos críticos literarios que podrían trabajar, tranquilamente, en la sección cultural de clarín. Toda una joyita artística.

En esta instancia final de mi informe a modo ensayístico haré un diagnóstico de mi pasaje en el aula con mi distinguido camuflaje de profesora de letras.

 Al principio y hasta el final de las prácticas áulicas hablábamos y enseñábamos bajo una cortina musical de murmullos en voz alta, leíamos en medio de un escenario de alumnos que no tenían el tapujo de acostarse a dormir en el banco, poner en altavoz su celular con la cumbia de moda (divertida para mis oídos y cuerpo) pero molesta en un contexto serio y profesional, aparte de cuestionar nuestras clases (ojalá tuviera la valentía de cuestionarles las clases a varios profesores universitarios, pero no me animo en voz alta).

Mi compañera con su postura recta, erguida y con un halo de acatamiento inexorable ponía orden y pedía silencio y en consecuencia respeto (hasta que explotó y sacó a José y a Nacho afuera, yo no sé lo que les dijo pero volvieron como dos pollitos mojados, ella sí que tiene carácter) y yo con mi predisposición al libertinaje (está muy mal lo admito). Realmente no tenía ganas ni era mi intención recibirme de bruja cachavacha (cuido mucho mi estética para no terminar de esa manera).

 Yo en realidad esperaba de ellos que realcen y afirmen su espíritu rebelde (tan valioso pero perdido en nosotros, los jóvenes universitarios) y que ensayen una escritura creativa, experimental, breve que implicara muchas ideas consistentes en relación con los diversos autores literarios que presentábamos y que de alguna manera se identifiquen con ellos para bien, para mal o para la indiferencia absoluta (como intuyo que lo hicieron). 

Esperaba que se transformaran, en una hora y media, que duraba la clase de lengua en personas originales, que puedan debatir ideas en libertad sin opresión, sin velos, sin censuras sin ¡shhhhh! Y que sean adultos en ideales, en convicciones y que la literatura se convirtiera en una vía de rescate a la mediocridad de la sociedad.

 El bolso no la “mochila” como dirían nuestras profes de la práctica que cargamos de soportes didácticos fueron diversos: sopas de letras, pelotas, caramelos, láminas, dibujos, revistas y hasta fuimos escritoras de ciencia ficción (podemos ser escritoras regionales de una temática nueva) eso fue lo más divertido y productivo de nuestro ejercicio profesional (o al menos para mí) me acuerdo aquí una frase del profesor Jacket de la práctica I cuando  nos advirtió el primer día:-“ si ustedes no lo saben hacer no les hagan hacer a los alumnos”-Nosotras teníamos que escribir para que ellos puedan encender la máquina de la escritura ficcional .

Pero estos adolescentes apáticos no querían jugar, pero sí leer y ser escuchados, interrogados, alzar su voz. Allí en el diálogo, como nos advirtió la profesora titular, se disparaba el debate, y por suerte, no se detenía nunca.

Como adolescentes virtuales, estos chicos están inmersos en una cultura y poseen diferentes textos (llámese a textos todas las manifestaciones artísticas y empíricas) que ellos traen consigo resultado del influjo del entorno que los refugia. Los jóvenes del 3er año “B” crearon y practicaron una escritura experimental, jugaron a ser escritores, al igual que lo hacen en las redes sociales que fue logrado con caricias a su subjetividad más honda que, como docentes amateurs, supimos despertar acercándonos a ellos y dándoles siempre el visto bueno a sus ideas incentivándolos a seguir.

Este curso se centró en el diálogo, en voces que no fueron silenciadas, por mi ni por mi compañera  y yo termino (por ahora) con una frase de mi pedagogo preferido, ya que este ensayo fue un homenaje a Paulo Freire que viene a cerrar la puerta, por este momento, del 3ero “B” y de las materias pedagógicas “Defiendo el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concientización”.



















viernes, 25 de octubre de 2013

"El más allá"

La meta vida es la vida insoslayable
la que no se debería dejar pasar

La meta realidad es el relato fantástico
el que te contaron los románticos

La meta risa es la vida paródica
la que te narró el oficial relato.

La meta poesía son las rimas caídas
las que saltaron de tu cama cuando suspirabas a la madrugada al no encontrar tu consolador de palabras

La meta historia fue el antepasado
el arcaísmo que cayó sobre la fotografía de tu partida

Los meta sueños son el consuelo de mundos fusionados
entre la rendija de tu felicidad y la puerta de tu oscuridad

El meta off son la luz y el silencio minimizados
los que no dicen nada pero ocupan espacios

La meta sexual es poseer muchos amantes
los que te recuerdan que estas abierta a la santísima concupiscencia

El meta discurso son los soliloquios ilegítimos
pronunciados por los bastardos que apagaron  velas en su entierro

La meta cuerda es la inversa locura
de los embarazos atlántidos en los que has sido concebido.

La meta mediocratis es el áurea de los filósofos del trono 
que vacilan en la cuerda elástica de la simulación entre lo que deberían ser versus lo que aparentemente son

El meta análisis es el monólogo interior
que te permite no existir pero sí pensar recolectando peroratas descartables

La meta presencia es la ausencia corporal
que se halla más allá de todas aquellas

La meta ausencia es el negro agujero
por el que se fueron todas ellas tras las epígonas huellas
de la gran estrella la física meta.






                                               


"En vano"

Si me hubieras querido
te hubieses detenido


Si me hubieras querido
me hubieses retenido


Si me hubieras querido
te hubieses sostenido....... conmigo


Si me hubieses querido
me hubieses adormecido en tu lecho deprimido


Si me hubieras querido
me hubieses deprimido


Si me hubieras.........
no estaría deshilachando estos vahídos







                                                   
                                                   



jueves, 24 de octubre de 2013

"Disyuntivas"

Él.... ¿Cuándo?
¿Trascenderá de la paz colectiva pueblerina?
Él ahora.....¿ y?.....
..... me parece que anda pastando un presente infinito en circulitos
Él ahora (supuestas) últimas respuestas no deviene porque hierve
Él cuándo nadie lo presiente (es médium a los lejos)
Él cuándo nadie lo disiente aparece


Él cuenta cuánta merca aspira aquí
ahorra y guarda cosas dudosas en un oráculo
Él gasta el hoy cuando Delfos no hace caso
Él cuándo no dispensa se aleja
me contaron que despilfarra a rajatabla


Él... ¿cómo permanece? ¿cómo sucede? ¿cómo no fenece?
y...... ¡ ojito!  Él como anda solo en casa
teme que lo arresten por troglodita
Él degüelle interrogantes indispensables
que lo come en platos hondos con forma de dónde(s), cómo(s)y cuántos


¿Dónde estuvo? ¿cuánto? ¿cómo? ¿cuándo?
permaneció fantasmagórico y cósico
Él estuvo en el aquí y ahora ahorrando disyuntivas precisas... persuasivas
que las dislocó en cuánto las giró
y no sé dónde, cuánto y ¿cómo? las degolló








domingo, 1 de septiembre de 2013

"Un juego no perverso"


Y así como Dios creó al hombre a imagen y semejanza suya, la neo lengua de Orwell fue diseñada para moldear las necesidades ideológicas del socialismo inglés. Bajo esta concepción seríamos víctimas de seres supremos encargados de inventar hombres y mujeres bajo el dominio exclusivo de ciertas peculiaridades ideales concernientes a un poderoso que impone modelos humanos vitales según sus exclusivas preferencias, y de grupos sectarios que imponen una lengua determinada con el objetivo de manipular e implementar tópicos de conductas que serían el móvil de satisfacción de fines políticos, sociales y morales. Bajo esta neblina ideológica somos espectadores de un mundo configurado de súbditos que obedecen las consignas lingüísticas, mandatos y todo tipo de órdenes ontológicas de un déspota rey, y por el otro, de dioses que proveen al hombre de una idiosincrasia única e imposible de ser modificada por el solo hecho de poseer el sello místico exclusivo del semidiós.


Primero y principal tendríamos que ubicarnos y centrarnos en el lugar que nos corresponde, es decir, el mundo que es terrenal, protagonizado por seres humanos y carente de seres mitológicos o santificados además estos hombres y mujeres están arrojados al mundo a la manera sartreana sin haberlo solicitado jamás; asertivos o en desatino ellos ya se encuentran en él y querrán re-hacer su propio léxico sin pautas ni referencias sino con el solo motivo de dar sentido a su propia existencia.


George Orwell en su novela 1984 ha mostrado como la neo lengua oficial, calculada hacia el año 2050, de un continente quería representar la configuración de un mundo paralelo al de los habitantes de Oceanía impidiéndole  la construcción y la toma de sus propias palabras. La función de esta lengua que era “ama y señora” de léxicos determinados para la censura de aquella población, era mostrar juegos perversos sin alternativas para la adopción de un pensamiento singular con la única función de serle fiel al entramado de la ideología socialista inglesa: “La finalidad de la neo lengua no era aumentar sino disminuir el área de pensamiento, objetivo que podía conseguirse reduciendo el número de palabras al mínimo indispensable” (Orwell: 316) La realidad deseada de la neo lengua ,según sus pautas, era rigurosamente dictatorial sin capacidad de crear una palabra de la boca de aquellos habitantes. La pura verdad estaba manipulada por el socialismo inglés y a cargo de los autores de aquel léxico ideológico.


Pero sí, hombres y mujeres, caemos en este mundo contingente sin saber el porqué de nuestro arribo  tampoco tendríamos la certeza de tener la sapiencia de cual o tal léxico  manejar. Es posible que,  como todo niño que llega al mundo, sus padres sean los encargados de enseñarle qué lengua es la que adoptaría, es decir, la de su respectiva generación, pero sería cruel obligarle a utilizar un determinado léxico durante toda su vida. De esta forma estaríamos cortando sus libertades haciendo analogía  a una de las reglas de la neo lengua: “Por ejemplo la palabra “libre” aún no existía en neo lengua pero sólo se podía utilizar en afirmaciones como: “este perro está libre de piojos” No se podía usar en su viejo sentido de “políticamente libre” o “intelectualmente libre” ya que la libertad política e intelectual ya no existían como conceptos y por lo tanto necesariamente no tenían nombre. (Orwell: 318)


Richard Rorty en su texto: “Ironía, Contingencia y Solidaridad” nos da una  posibilidad aleatoria para transgredir aquel patrón que pretendería ser universal: “El mundo puede hacer que sostengamos demasiadas creencias, pero no puede proponernos un lenguaje para que nosotros lo hablemos. Sólo otros seres humanos pueden hacerlo” (Rorthy: 26)


En 1984 el mundo propone un lenguaje y ese lenguaje, como dijimos anteriormente, estaría representado por el socialismo inglés imponiéndoles brutalmente creencias sobre determinados comportamientos morales. Una de las creencias es la relacionada con la sexualidad de los habitantes de Oceanía: “Su vida sexual estaba totalmente regulada por las dos palabras de neo lengua: “sexo crimen” (inmoralidad sexual) y “buen sexo” (castidad). No habría necesidad de nombrarlos separadamente, ya que todos eran igualmente culpables y merecían la muerte” (Orwell: 322) En esta línea los seres humanos no hablarían sino que la única que tendría el derecho a ejercer la palabra y sobretodo a gritos sería la ideología diciéndoles a los nativos cuáles serían los  pertinentes y tamizados juegos de lenguajes seleccionados  para los habitantes de Oceanía.


 Uno de los principios de la neo lengua  sostenía que esta era provisional y que contenía palabras superfluas y formaciones arcaicas que más tarde se suprimirían ¿No sería esta regla una forma de “acuchillar” las herramientas para que a, los pobladores de Oceanía y de todo el planeta, les aniquilen el baúl de los recuerdos los léxicos antiguos y eliminados? “Suprimir” es un verbo violento que implicaría no volver  a recurrir al léxico de ayer por haberlo asesinado, más bien habría que resucitar y mostrar todas las herramientas lexicales del pasado para que los hombres las re-ciclen, re-conviertan, y las re-instalen a su gusto y placer.


El mundo en 1984  en el 2013 o en el 2050 habría que concebirlo como un lugar confortable y no convertirlo en un Dios que nos diga con palabras imperativas y a modo de gritos a viva voz  qué tendríamos que decir, cómo tendríamos que decirlo  o cual serían los medios ideales para transmitirlo, además deberíamos expulsar la idea del lenguaje como representación de un mundo o mundos des divinizándolos y expulsándolos de su altar teniendo en cuenta que estos se encuentran en nosotros con nuestros léxicos alternativos.





Bibliografía

ü      Rorty  Richard (1990): “Dificultades meta filosóficas de la filosofía lingüística “en  El Giro lingüístico, Barcelona, Paidós. Pp. 47-133



ü      Rorty  Richard (1994) “Cap.  I, II, III y IV” en  Ironía, Contingencia y Solidaridad, Bs As, Paidós.



ü      Wittgenstein, Ludwig (2002): Investigaciones filosóficas (fragmentos seleccionados por la cátedra). Editorial Crítica, México









domingo, 16 de junio de 2013

"La fosa latinoamericana"

Latinoamérica se ha unido, en esta última década, bajo el manto protector de una ideología experimental denominada socialismo del siglo XXI. Un líder mesiánico, profeta, cristiano, fanático y vociferador a más no poder fue su conductor y el cosechador del liderazgo autónomo con ansias independentistas del imperialismo anglosajón. Sin duda la historia ha descendido varios escalones, pasando por el infierno de Dante Alighieri hasta detenerse en el rojo vivo marxista-estalinista que se podrían leer como una metáfora del color izquierdista que derramó sangre, primero, con la revolución soviética del siglo XX y que en la actualidad derrocha salpicones colorados teñidos de violencia en el país bolivariano. El rojo pudo semiotizar signos de igualdad social, de supresión de clases, de un estado más justo, de inclusión pero si inferimos una analogía y retrocedemos al siglo XV representó el color de las llamas que quemaron los pies de los simoníacos religiosos en esa era y que siguen ardiendo en los talones de los personajes políticos de turno.

En el tercer foso del octavo círculo, Dante pregunta a su mentor, el poeta Virgilio, lo siguiente: -¿Quién es aquel, maestro, que furioso agita los pies más que sus otros compañeros y a quién corroe y deseca una llama mucho más roja?- Virgilio contesta: En un principio fue el líder imperialista del siglo XXI que quiso arder de un rojo mas vivaz que lo que destelló el “Che” Guevara y además quiso desterrar a su mentor político Fidel Castro. Su pecado: arder y totalizar al pueblo, sus congéneres políticos y a sus modelos de lucha. 

Virgilio contesta nuevamente: -Él te dirá cuáles son sus crímenes- y la sombra inmediatamente le responde: -“Embolsé arriba de mi cabeza todo el poder que pude, expropié la propiedad privada con el tan citado verbo que ya es mi copyright ¡Exprópiese!, oprimí los medios opositores e independientes porque el estado tenía que ser únicamente mi propia persona, quise aplastar al imperialismo yanqui y tenerlo extorsionado con el recurso más solicitado y escaso del mundo: el petróleo, mi querido Dante. Ahora bajo mi cabeza están todos los países y líderes a los que, bajo mi influjo, siguieron mi ejemplo  de una república democrática disfrazada de populismo, inclusión social, alfabetización, planes sociales entre otros beneficios que solicita el pueblo para así perpetuar mi poder; entre ellos están:  Ecuador, con Rafael, Bolivia con Evo, y mi querida Cristina con mi amigo Néstor que también ha cometido simonía jugando con los impuestos, dólares, gastos y controlando la vida pública y monetaria de sus electores ; también ha escondido fosas de euro-dólares traídos por el pingüino Lázaro Báez, pero compatriota Dante, desde que mis pies se abrazan y me encuentro colocado al revés estoy esperando que llegue un pastor sin ley que deberá cubrirnos a entre ambos. Será un nuevo Jasón parecido a mí (con años luz de túnica política) pero será el único que podrá continuar  con mi imperio latinoamericano…. y ese será llamado Nicolás Maduro.”

Dante y Virgilio saben que ni Maduro es Chávez pero que él aspira a  inmortalizarse a la talla de la figura del gran Perón. Chávez seguirá cabeza abajo y pies arriba porque como castigo no se le permitirá ver su mandato sin su comando. Un dato curioso fue que, antes de su llegada al círculo que le ha correspondido, proclamó en su canal estas palabras a viva voz: ¡Dios no me lleves todavía, tengo cosas que hacer por esta patria! ¡Dame vida! Y Lucifer lo llevó como castigo con el fin de que, con un candidato nuevo, se oxigene dentro de, sucesivas elecciones, la democracia en Latinoamérica.

Antes de partir, guiado por Virgilio, Dante encontró un pozo nuevo, un habitáculo o un escondite. De esta manera lo relata: -“Entonces me cogió con los dos brazos, y teniéndome en alto bien afianzado sobre su pecho volvió a subir por el camino por donde habíamos descendido, sin dejar de estrecharme contra sí (…) Allí deposité su querido fardo sobre el áspero y pelado escollo, que hasta para las cabras sería un difícil sendero, desde donde descubrí una nueva fosa”. Sin ninguna duda, Dante sospechó que la dejó cavada Néstor Kirchner, no quería llegar con las manos vacía sin compartir sus bienes fiscales en el círculo. Dedujo que eran como cuatro bolsos más una balanza, predilecta para el pesaje del dinero K ya que la otra mitad sería enviada por algunos de sus súbditos mediáticos al antiguo continente con el fin de que llegara a las manos del ex Papa Nicolás III y que este la guardara muy suspicazmente detrás del trono de San Pedro.

Fuentes consultadas
ü  Alighieri, Dante: Canto decimonono: tercer foso del octavo círculo en “La Divina Comedia” págs. 79 a 81. Editorial Sol 90. Traducción EDIMAT LIBROS S.A 2000.

ü  Lozano, Daniel: “Hugo Chávez: el líder mesiánico, el revolucionario, el mito que rompió todos los límites” en http://www.lanacion.com.ar/1560482-hugo-chavez-el-lider-mesianico-el-revolucionario-el-mito-que-rompio-todos-los-limites.